Bulbos en floracion

BULBOS EN PLENA FLORACIÓN
En primavera, las plantas bulbosas aportan las principales flores, apoyadas, claro está, por las ramas floridas. Aun corriendo el riesgo de caer en repeticiones, insisto en que si usted no es floricultor profesional debe posponer la poda hasta el momento en que necesite las ramas. Incluso el anual “Waterlot”, que muy pocas veces florece, puede ser de gran ayuda a la hora de encontrar un elemento verde que sirva de base para una alegre composición de primavera.
Para que un arreglo floral tenga una forma bien determinada o para armarlo en una caja ancha o en un cuenco, es imprescindible usar gomaespuma ancha u otro material semejante; pero para hacer un arreglo más informal, las hojas y las ramas de la poda son un apoyo excelente. El primer paso para realizar estas composiciones es insertar las ramitas en distintos ángulos; de esta forma, los pedúnculos de las flores que se coloquen posteriormente, encontrarán apoyo en ellas. Un punto muy importante a tener en cuenta es que en este tipo de arreglos se logra un aspecto exuberante y voluminoso con sólo unas pocas flores.

Las hojas verdes constituyen asimismo un excelente elemento de relleno y no siempre es necesario colocarlas en círculo: unas ramas colgantes en uno de los lados pueden también proporcionar forma a un arreglo. Las ramas del sauce sacacorchos (Salix matsudana “Tortuosa”) colocadas oblicuamente, de manera que queden colgando hacia un lado, dan movimiento al conjunto mientras que, en la misma dirección, se inclinan los tulipanes. Éstos no se introducen hasta que, un poco mustios por el transporte, puedan ser reforzados fácilmente hacia un lado, después de haber cortado sus pedúnculos en ángulo cuesta creer que estas flores mantengan todo el tiempo la línea del arreglo sin adoptar, como habitualmente lo hace, posiciones más extrañas. El agregado de unos cuantos jacintos, colocados en la parte inferior para que se mantengan erguidos, brinda fragancia al conjunto. Otra forma de dar fragancia a un grupo de flores no perfumadas es mediante algunas ramitas de álamo balsámico (Populus balsamífera). Este Populus balsamífera (cuando encargue uno asegúrese de que sea auténtico, porque es la única variedad que posee un perfume fuerte y agradable) tiene una excelente propiedad: en el momento en que sus botones se hinchan lo que puede ocurrir incluso en un día soleado de invierno y se abren para dar paso a las hojas jóvenes, éstas comienzan a despedir un agradable aroma. Es ideal plantar este álamo donde sople el viento con frecuencia: su perfume permanecerá mientras las hojas jóvenes se desarrollen, lo que significa que tanto la casa como el jardín gozarán de él durante meses.
Más de una vez he visto a algunas personas que, asombradas, se acercaban a oler composiciones florales cuyas flores indudablemente no tenían olor pero que tenían alguna pequeña ramita de esta magnífica variedad de álamo entre sus componentes.

EL TULIPÁN, UNA CAPRICHOSA PRIMERA BAILARINA
El tulipán se puede considerar seguramente como la primera bailarina de las pinturas de arreglos florales porque, ¿es acaso una coincidencia, después de su aparición en tierras europeas, a finales del siglo XVI, las pinturas de naturalezas muertas a base de flores alcanzasen su máximo apogeo? Prácticamente en ninguna de las obras de los grandes pintores como Brueghel y Bosschaert, De Heem y Osias Beert, falta la presencia del tulipán en las naturalezas muertas. Actualmente, resulta muy difícil conseguir estos tulipanes: ocupan un puesto intermedio entre un tulipán perroquet y un tulipán Rembrandt, pero con menos flecos que el primero y con franjas mejor distribuidas que en el segundo (estos bulbos se pueden encontrar en algunos pocos viveros, pero desafortunadamente se ofrecen con una variada mezcla de colores).
Quien incluya ramitas de sauce (Salix) o de álamo (Populus) en los arreglos florales de primavera descubrirá, en primer lugar, que éstas pueden utilizarse en más de una composición, ya que se mantienen frescas durante mucho tiempo, y, en segundo lugar, que muchas variedades de ambas especies formarán raíces rápidamente cuando estén en agua; es conveniente dejar que lo hagan ya que es probable que pueda con ello favorecer más tarde a algún amigo aficionado a las plantas, regalándole un árbol joven. Además, quedan muy decorativas pues se asemejan a un pequeño vivero, pero no olvide que será muy difícil extraer un grueso manojo de raíces de un recipiente de boca angosta. Por ello, coloque las ramas con raíz en tiestos separados, con tierra arenosa y, sobre todo al principio, manténgalas muy húmedas: tanto el sauce como el álamo son especies que necesitan mucha humedad.
El álamo balsámico (Populus balsamífera) también se desarrolla muy bien en maceta. Se han inventado numerosos trucos para lograr que el caprichoso tulipán adopte la posición deseada por quien realiza el arreglo floral. El mejor método es hacer un pequeño agujerito con un alfiler en el pedúnculo, justo debajo de la flor, para que cualquier burbuja que se pueda haber formado dentro del tallo escape por allí.