Los jarrones y sus estilos

UN JARRÒN ESTILO MÈDICIS

Tiene una forma muy bella este jarròn que, creado para adornar los bellos jardines toscanos del pasado hoy se conoce como “mediceo”. Es un poco un passepartout. Alberga egregiamente grandes triàngulos, triunfos de fruta y composiciones semiesféricas. Se adapta inesperadamente a cualquier ambiente y estilo. Si os gusta la decoración no dudèis en comprar uno.
Lleno de jacintos y anémonas de tantas tonalidades rosa-violeta, apenas suavizadas por las bellas ramas florecidas del viburno y por el delicado Rincospermo, puede dar equilibrio, apagando un poco a los colores demasiado calientes y brillantes de un ambiente.
LA COCINA
Nos acoge al comenzar la jornada, cuando todavía adormilados nos precipitamos a prepararnos un café; es el lugar donde preparamos las comidas, unas veces con gusto, otras rumiando malos pensamientos; y también, quien sabe por qué, la cocina acoge confidencias “secretísimas” y desahogos estemporàneos.
La comida es un motivo de reunión y consuelo, no cabe duda. Vale la pena hacerla alegre y acogedora. Crear algo divertido mediante composiciones realizadas con los materiales, que en caso necesario podremos robar para darle sabor a un plato.
EL COBRE
Recuerda las grandes cocinas del pasado, pero también en las modernísimas el cobre se ambienta muy bien y añade calor. Si además lo llenamos de flores multicolores, crea una atmósfera de irresistible alegrìa. Nosotras hemos unido liàtrides, rosas, gerberas, iris y freesias de muy variadas tonalidades.
ESTRUCTURA
Un molde para puding de cobre, boca abajo. La esponja sintética se ha colocado en el hueco central.
PASTA CON TOMATES
Tiene todo el perfume, el color, la alegrìa de Nápoles en un plato de pasta con tomate. Pero si los kilos aumentan… gocémoslo igualmente… con los ojos. Pasta, pequeños tomates rojos, ajos, hierbas aromáticas, están todos los ingredientes necesarios.
ESTRUCTURA
Con la ayuda de un poco de gutapercha la pasta se ha pegado alrededor de un tarro de cristal y después atado en el centro con rafia. Ved, se ha realizado un insólito jarròn que tiene un sòlo defecto: teme a la humedad.
UN VIEJO CUENCO DE MADERA
Un viejo cuenco de madera, que se sitùa como apoyado casualmente en un cuenco lleno de guisantes, aloja una alegre composición de anèmonas, forsythias, evónimo y romero en flor.
ESTRUCTURA
Antes de introducir la esponja mojada, el cuenco ha sido protegido con película transparente para alimentos.
EL SENTIDO DE LAS TRADICIONES
¿Quién muele ya a mano el café? Y sin embargo aquel viejo molinillo continúa sobre una repisa de la cocina. A veces nos estorba, a veces está polvoriento y un poco triste. Sin embargo no nos decidimos a arrinconarlo.
Démosle un nuevo aire llenando su cajón de tulipanes, ranúnculos, gerberas, aucuba y eleagnus que parecen alargarse como las volutas de los diversos vapores perfumados.
ESTRUCTURA
Dos trocitos de esponja sintética. Uno en el cajoncito del molinillo, el otro arriba en el hueco de los granos de cafè.
DIETA VEGETARIANA
Una composición esencialmente adecuada para una cocina moderna. Para una barbacoa al aire libre, y también para una comida informal.
ESTRUCTURA
Detrás de un tamiz de malla abierta se ha fijado una cubeta pequeña de plástico en cuyo interior se ha colocado la esponja. Dentro de ella, la ayuda de unas varillas de madera, se han insertado, combinando formas y colores, alargados pimientos verdes, cogollos de achicoria de Treviso y rábanos. Parte de los vegetales se han fijado posteriormente, otros con anterioridad, haciendo pasar las varillas que los sostienen a través de la malla metàlica.
COMEDOR
Es aquí donde nos reunimos finalmente todos juntos con los familiares y con los amigos. La preparación de la mesa merece un cuidado especial y un centro de mesa es casi algo obligatorio. No siempre debe ser muy elaborado, pero sí se debe realizar con cuidado y con materiales adecuados, porque está situado a pocos centímetros de las miradas cruzadas de los comensales.
MEZCLAS INSÒLITAS
Grandes protagonistas de la fiesta de Halloween, durante la cual son talladas para simular bufas y terribles caras, se colocan en el umbral de las casas para alejar a los malos espíritus, las calabazas, por sus formas, siempre distintas e interesantes y por sus colores cálidos, ofrecen soluciones decorativas infinitas. Invitan a composiciones rústicas, a mezclas con flores pobres.