Parte 2 – El nacimiento de los conflictos de una Madre

Parte 1 – Lo Que Realmente Quieren Las Mamás

En la sociedad moderna, donde las mujeres son responsables no solo por dar a luz a los hijos, sino de esforzarse y trabajar duro, para ayudar a mantenerlos, estos cambios en el cerebro, crean los conflictos más profundos en la vida de la madre.

La biología puede alterar definitivamente los circuitos a pesar de nuestras mejores intenciones, y muchas mujeres experimentan los  primeros síntomas del “Cerebro de Mamá” mucho antes de que realmente, queden embarazadas o den a luz su primer bebé, especialmente si han estado tratando durante algún tiempo con -el profundo anhelo de tener un hijo- generado por la cercanía con un recién nacido aunque sea de otra mujer.

Una “Trampa” silenciosa

madreEl dulce y suave olor de la cabeza de un bebé tiene feromonas que estimulan el cerebro femenino para producir “la poderosa poción de amor” creando una reacción química que induce un  “inconsciente pero profundo deseo de tener un bebé”.

Se podría decir que esta situación infecta literal y físicamente a la mujer con este poderosísimo deseo, disparando los inevitables cambios en su cerebro.

Pero la verdadera razón es que un cambio se ha generado en su cerebro y una nueva realidad se ha establecido y aunque lo deseara, ya no pude hacer nada al respecto. Lo único es aceptarlo, ya que no podrá volver a ser igual que antes.

Este “Nuevo cerebro de mamá” ocasiona una trasformación que se sobrepone, a cualquier otro enfoque, por muy fuerte que este sea, cambiando la forma de actuar, pensar y sentir de la mujer.   Y aún, de lo que ella considera importante en toda su vida.

Un minuto después del nacimiento del primer bebé, el cerebro de la mujer ha cambiado para siempre y de una manera irreversible.

Cada uno de los contactos, rasgos, acciones, olores y gestos de su recién nacido están ahora tatuados en su cerebro. Disparando todos los sistemas que le ayudarán a asegurar y a aumentar “al precio que sea necesario”, la sobrevivencia de su bebé.

Su cerebro ha cambiado, y junto con él su propia realidad. Este es definitivamente, el mayor cambio de realidad en la vida de una mujer.

Viviendo para dos.

gracias madreCon un hijo, el cerebro de la mamá ha cambiado la definición de “yo misma” para poder incluir a su bebé.

Las necesidades del niño se convierten en un imperativo biológico para la madre. Tal vez mucho más importantes que cualquier otra necesidad.

Todos los sistemas en su cerebro le dicen, que su hijo es una extensión de su propia realidad y que esto no hay forma de evitarlo o cambiarlo, ni siquiera cuando el niño esté grande.

¿Entonces, será que si estamos siendo lo suficientemente sensibles a la realidad de nuestra mamá? ¿Si entendemos cómo se siente y que quiere realmente?

Hablando principalmente de los hombres, no es que no queramos a nuestra madre lo suficiente, si no que asumimos que ella tiene que darse cuenta, porque es mujer y es nuestra mamá.

Pero no olvidemos que la reacción típica del cerebro masculino a cualquier emoción propia o ajena, es evitarla a cualquier precio. Y para que una mujer pueda llamar la atención del cerebro emocional del hombre, tiene que hacer algo equivalente a “llorar a gritos”.

En pocas palabras, nuestra madre es toda EMOCIÓN. Pero para el hombre es algo así como “Emoción… sálvese quien puedan”  porque su respuesta normalmente será ¿Qué le pasa? Por favor no hagas una tormenta en un vaso de agua.

Las investigaciones muestran que la mayoría de los hombres no quieren entender el largo proceso para interpretar una emoción aun cuando sea su propia madre.

Parte 3 – Los 3 Deseos Casi Inalcanzables de Mamá

los 3 deseos de las mamás

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