Introduccion sobre los arreglos florales

INTRODUCCION SOBRE LOS ARREGLOS FLORALES

Es cierto que para realizar arreglos florales hay que tener una serie de nociones básicas para ponerse manos a la obra. Sin embargo, es importante que no nos encerremos en unas teorías inmutables en cuanto a materiales o tipos de flores, puesto que lo que debe primar siempre es la imaginación.
Las técnicas utilizadas en la elaboración de un arreglo floral dependerán en gran medida del resultado final que deseamos obtener.
Tanto las flores como los recipientes representan una inversión que no podemos tomar a la ligera. Prestaremos atención igualmente a los accesorios que emplearemos en la creación de bellas composiciones.
Con el tiempo, serás capaz de elegir el tipo de jarrón que más favorecerá a ciertas especies y también podrás recoger piezas de diversa índole para darle un toque diferente y único a esta perfumada manualidad.
Los arreglos florales expresan su sentido del estilo y la creatividad y ayudan a crear distintos ambientes en su hogar. Por ejemplo, las rosas, los gladiolos y las calas pueden darle un aire romántico. Por su parte, las flores de colores vivos como la mimosa, los claveles y los lirios ponen una nota más informal.
Hacer arreglos florales puede parecer algo difícil, pero en realidad resulta sencillo, siempre que aplique las técnicas y que ponga un poco de fantasía
NO SÓLO FLORES

Un pequeño detalle realizado con flores de la misma especie y del mismo color es sinónimo de elegancia, pero una vez alcanzada una técnica más desarrollada, la simetría y la mono tonalidad de estas creaciones se quedará corta a tus expectativas.
La simetría es una de las normas esenciales de los centros florales y hay que dominarla al principio para poder ir abandonándola poco a poco. La originalidad está íntimamente relacionada con nuestra capacidad de improvisación.
Además del recipiente que servirá de apoyo al conjunto y de las flores que usemos para comenzar la labor, no está de más que recojamos piezas dispares como maderas, conchas, piñas, vainas y cualquier objeto natural que se nos ocurra y que coordine con las flores elegidas. Incluso podemos incluir en nuestro arreglo alguna verdura, bayas, follaje, fruta o algunas hojas grandes o secas de árboles.”
¿CLÁSICO O INFORMAL?

Básicamente, podemos clasificar los arreglos florales en dos tipos. Por un lado, estarían los arreglos más tradicionales o clásicos y por otro lado, contaríamos con las tendencias más informales.
Algunas de las creaciones asimétricas más bonitas parten del ikebana. Los diseños más formales son aquellos que cuentan con apenas un par de especies, e incluso, un solo tipo de flor. La mayoría de las veces, el tipo de flor inspira claramente la clase de diseño que hay que seguir.
También podemos diferenciar los arreglos según el punto de vista desde el cual sean observados.
Existe un tipo de arreglo denominado universal que es aquél que tiene las flores dispuestas de tal forma que puede ser contemplado desde cualquier lugar de la estancia donde esté ubicado. Estas composiciones universales suelen localizarse en una mesa central y son detalles bajos, soportados por cuencos o recipientes de poca altura, donde predominan las flores redondas y grandes.

Por otro lado, tenemos los llamados arreglos frontales. Esta clase de combinaciones son empleadas en rinconeras, mesas auxiliares y laterales y colgantes de pared. La belleza de los mismos sólo puede ser apreciada por un lado porque por el otro, no tiene flores.
Evidentemente, los arreglos laterales son más baratos porque necesitan menos ornato. Cuando queremos hacer un arreglo de este tipo, es mejor elegir jarrones altos y flores estilizadas.
La altura de los centros de mesa con flores viene determinada por la utilización práctica de ese mueble: si no va sentarse nadie alrededor de esa mesa, el arreglo será todo lo alto que queramos, mientras que si se trata de una mesa de comedor, el arreglo se extenderá a lo ancho, nunca a lo alto.
El punto del que siempre hay que partir para hacer un adorno clásico, es el primer tallo que coloquemos. Éste irá en el centro del recipiente y será el único recto. A los lados del mismo se irán colocando el resto de elementos guardando un estilo decreciente, consiguiendo profundidad.