Las flores silvestres y el paisaje

Si Te Gustó Compártelo 🙂
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someone

PAISAJE SILVESTRE
A medida de que se aproxima el invierno resulta muy gratificante y divertido ir en busca de los pequeños tesoros que nos ofrece el campo.
Usted puede encontrar doradas hojas de roble, rozagantes bayas de rosal y espino, unas espigas de trigo, cardos y vainas secas, y los blandos penachos de las clemátides, materiales más que suficientes para componer un hermoso cestillo que se colocará en el invernadero o donde mejor luzca bajo los rayos del sol otoñal.

SE NECESITA
Un cestillo alto y ancho; un recipiente impermeable, como un cuenco de plástico; un pedazo de gomaespuma, empapada en agua; cinta adhesiva de florista; tijeras; conjunto de materiales ornamentales, tales como hojas secas de roble, madroño, vainas secas, cardos, trigo, bayas de rosal y clemátides; tijeras de esquilar; barniz claro (opcional).
1. Se escogió para este adorno un canasto de labores campestres, específicamente el cesto utilizado por los recolectores de aceitunas griegos. Su textura tupida, ondulante y suave sirve para enriquecer notablemente el efecto final. Un recipiente más rústico podría contrarrestar de forma inconveniente los tonos neutros y las texturas sutiles de los elementos ornamentales de los lados. Trate de conseguir el mayor número de bayas de rosal, cuanto más brillantes mejor.
2. Coloque en el fondo del canasto el recipiente de plástico con el pedazo de gomaespuma húmeda. Asegure estos elementos mediante tiras adhesivas cruzadas. Coloque la rama de roble más alta al fondo del cesto y otra baja, bien doblada y curvada, delante y enfrente de aquélla. Ponga otras hojas de roble, de tallos cortos, a los lados de la parte delantera.
3. Añada tallos altos que sirvan de contraste, en este caso ramitas de madroño. Prepare un ramillete de espigas de trigo, dejándolas que se curven de forma natural sobre el borde del canasto y den la impresión de un campo de trigo acariciado por la brisa.
4. Vaya agregando, a diferentes niveles, los elementos que servirán de contraste, las bayas de rosal, las vainas secas y los cardos. Corte algunas plantas lo suficientemente bajas para que puedan descansar sobre el borde del canasto.
5. Coloque las bayas de rosal en racimos tan densos como pueda. De esta manera el adorno se beneficiará de los ricos tonos rojos. Si lo desea pinte las bayas con barniz claro.
6. Complete la visión silvestre y asimétrica del adorno añadiéndole las clemátides, cuyo aspecto plumáceo contrastará fuertemente con las formas sólidas de las vainas y las superficies lustrosas de las bayas de rosal.
7. La adición de tres capullos florecidos de rosa, las últimas del verano, proporcionará un hermoso contraste a este adorno compuesto principalmente de tonos neutros.

ESTILO CAMPESTRE
Coloquemos un conjunto de flores de campo y jardín, cuyas formas, color y textura contrasten vívidamente, tal y como crecerían profusamente en una ribera. Pintemos un jarroncillo sin pretensiones de un color que case bien con el de las paredes.
SE NECESITA
Un jarrón o florero; un pedazo de malla de alambre plastificado; cinta adhesiva estrecha de florista; tijeras; un conjunto de flores formado por caléndulas, solidagos, euforbias y ranúnculos; tijeras de esquilar.
1. Para conseguir ese aspecto campestre escoja flores que contrasten entre sí. Pueden hacerse variar según la estación.
2. Forme, como ya es habitual, una bola con la malla y colóquela en el cuello del jarrón, haciendo que sobresalga del borde. Entrecruce unas tiras de cinta adhesiva, a fin de fijar bien la bola de malla, sujetándola a los bordes del jarrón. Coloque los arqueados vástagos de las euforbias de modo que cuelguen solo por un lateral.
3. Prepare los solidagos formando una especie de pirámide, con los tallos más altos en el centro y, de forma progresiva, los más cortos hacia el frente y los laterales.
4. Coloque los tallos de ranúnculos entre los solidagos y hacia la parte trasera del adorno. Algunos tallos deberán ser lo suficientemente largos como para que contrasten las flores azules con las amarillas.
5. Sitúe las redondas y las planas caléndulas en distintos niveles a fin de que se vean en una formación circular. Escoja las mejores y más brillantes para colocarlas en la parte delantera cubriendo el borde del jarrón. Si quisiéramos hacer un adorno más formal habría que cuidar más esta parte.
VALORES TRADICIONALES
Un jarrón de cristal de dos asas, el tipo de florero popular en las composiciones del siglo XVIII, constituye el recipiente adecuado para este conjunto clásico de flores en tonos rosa, melocotón y crema. Las románticas rosas contrastan adecuadamente con las formas cónicas de los lirios del Perú y las fresias.

Si Te Gustó Compártelo 🙂
Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someone

Los comentarios están cerrados.

Clic Para Enviar Flores

arreglo floral grande con 100 rosas rojas
flores dia de la madre mimo a mi mama
llave de su corazón

te amo mamá
rosas con girasoles
floristerias en medellin abrazame mamita

carazon con rosas rojas
dos corazones hechos en rosas rojas
arreglo frutal con gerberas

únete y aprende más sobre el amor y los sentimientos

Lo que las mujeres piensan

Encuéntranos en Google Plus

Las flores y sus significados