Los lirios y la decoracion

JARDÌN DECORADO CON LIRIOS DE AGUA

Una forma sencilla y novedosa de transformar un recipiente, es decorarlo por fuera con material orgánico. Para este ejemplo utilizamos ramitas cubiertas de liquen, lo que resulta especialmente práctico, ya que cuando el arreglo se haya marchitado en el jarrón, las ramitas se habrán secado y, manejándolas con cuidado, se pueden conservar en el florero para la siguiente composición.

MATERIALES

Una serie de ramitas cubiertas de liquen; un jarrón de cristal; rafia; tijeras; 10 antirrhinums rojos; 15 lirios de agua; 3 hojas de lirio de agua.
Al hacer que las ramitas sobresalgan por encima del jarrón, estas se convierten en parte integral del arreglo, y dan un soporte práctico a las flores. Podría conseguirse un efecto alternativo pegando cabezas de flor secas, como girasoles, en las paredes de un jarrón de cristal liso.
1- Las ramitas tiene que sujetarse bien al jarrón. Para ello hacer dos trozos de haz de rafia y colocar sobre ellos las ramas suficientes para que cubran la circunferencia del jarrón. Poner el jarrón de costado sobre las ramitas y atar firmemente con los dos atados de rafia. Cortar los tallos de las ramas para nivelar con la base del jarrón.
2- Levantar el jarrón (armazón), y llenarlo de tres cuartas partes de agua. Empezar con los antirrhinums rojos, poniéndolos hacia el fondo para establecer la altura y anchura del armazón del arreglo.
3- Repartir las flores de lirio de agua por igual en todo el arreglo, variando las alturas para conseguir un equilibrio visual y un buen perfil. Añadir en diagonal las hojas de lirio de agua por todo el conjunto, reduciendo la altura desde el fondo hacia el frente. Esto realza la profundidad óptica del arreglo.

ARREGLO DE INVIERNO CON RAMITAS

Las flores cortadas pueden ser caras en los meses de invierno, pero esto no significa que el decorador floral deba estar inactivo. Este arreglo se ha compuesto a partir de las plantas de invierno que se pueden encontrar en los jardines domésticos. Es sencillo de hacer, y ofrece una escala que permite decorar un espacio amplio.
El delicado liquen suaviza las ramas de alerce, que de otro modo resultarían ásperas, mientras que el bonito y aromático viburno, de floración invernal, da un toque de primavera. Por último, el rojo intenso del cornejo de corteza roja, le da un fuerte colorido que se mantendrá durante el tiempo que dure el arreglo, incluso después de secarse.

MATERIALES

5 ramitas de alerce cubiertas de liquen; tijeras comunes y de podar; un recipiente grande de cerámica; 5 a 10 tallos de cornejo de corteza roja; 10 tallos de viburno, Viburnum x bodnantense.
Por regla general, cuando se utilizan ramitas deberemos recordar que hay que pelar los extremos de los tallos, quitando la corteza y el liquen; de lo contrario, se pudrirán, acelerándose la formación de bacterias, lo que hace que se acorte la vida del arreglo y que el agua huela enseguida.
1- Cortar las ramitas de alerce de modo que casi todas ellas tengan la altura máxima del arreglo, y formar la silueta del contorno. El recipiente debe tener una altura de alrededor de un tercio de la del conjunto.
2- Cortar el cornejo de corteza roja y colocarlo entre las ramitas de alerce, de forma que los tallos del fondo del arreglo, sean lo más largo y se vayan acortando según avanzamos hacia el frente.
3- Añadir el viburno en flor, variando también su longitud, poniendo al fondo los tallos largos, y los más cortos delante. Para que no se pudran, hay que pelar bien las puntas de los tallos que van dentro del agua, y hacer una hendidura en los tallos leñosos gruesos para que puedan absorber el agua.